//
estás leyendo...
Artistas

Joe Cuba, una historia con boogaloo

Tapa del álbum "Estamos haciendo algo bien" del Joe Cuba SextetTodo se transforma en las calles del Spanish Harlem de Nueva York. El beisbol, por ejemplo, carente del presupuesto necesario para comprar bates de aluminio o guantes de cuero, se transforma en stickball. El español adquiere slangs que lo convierten en ‘spanglish’, los ‘puertorricans’ se convierten en ‘newyorricans’ y el soul se renueva como ‘latin soul’. No es de extrañarse entonces que Gilberto Miguel Calderón se convirtiera en Joe Cuba.

El alma, dicen las creencias religiosas y la literatura, es ese algo al que no le podemos escapar. Nos guste o no, está ahí con nosotros, nos acompaña. Puede intentar venderse, como el doctor Fausto, pero esa es otra historia. Joe Cuba siempre recordó el momento exacto en que su alma se despertó.

Era el año 1954 y un tal Tito Puente tocaba ‘Abaniquito’. Algo cambió adentro de Gilberto Miguel al primer golpe de la baqueta sobre el cuero del timbal, un polizonte oculto en algún pasillo de su memoria tomó el control y empezaría un viaje que lo llevaría del soul al latin soul y del inglés al español. Esta es la historia de ese viaje y de sus tripulantes. Esta es la historia de Joe Cuba Sextet.

En sus inicios Joe Cuba canta en inglés. El español no era un invitado a los grandes salones judíos e italianos de la Gran Manzana. Pero el sonido transpiraba hispanidad y de a poco los temas en castellano fueron colándose en álbumes titulados en inglés. En 1962, en el álbum ‘Steppin Out’, donde aparece el éxito ‘To be with you’, también se incluyen ‘Rosalía’, ‘Oriente’ o ‘Cachondea’.

Joe Cuba no es solo Joe Cuba. Joe Cuba es Cheo Feliciano en ‘Cachondea’ y Jimmy Sabater en ‘A las seis’, nombres que luego harían historia con sus nombres propios. Pero antes de hacerlo, prestaron sus voces al Sextet. De hecho, hay un pequeño roedor soplón que es propiedad de Joe y Cheo.

‘El Ratón’, la historia picaresca de la víctima que fragua una burla-venganza de su victimario, fue grabada en 1963 con la voz de Cheo en un álbum que, desde su nombre, pone por primera vez español e inglés en la misma línea y nos enseña que sí en el Caribe estamos ‘Vagabundeando’, en el norte estamos ‘Hangin’ Out’.

Es una gran época para el Sextet, años de creatividad desbordada, en el cual los álbumes se dan uno detrás de otro, como una producción en cadena que logra, sin embargo, una constante elevación del nivel musical de la orquesta.  ‘El hueso’, ‘Guaguancó del Jibarito’ y ‘Joe Cuba’s Mambo’ son testigos de una época revolucionaria en el sonido, no solo de la orquesta, sino de los ritmos afrocaribeños. Porque la música del Sextet se mueve con el mambo, tira pasos con el guaguancó, se mese entre boleros y regresa a África con ‘Ariñañara’.

Identidad en la diversidad. Es el desafío de una cultura que une chachachás, sones y guarachas con rock, blues y jazz. Es el mismo desafío de Joe, quien sale airoso de ese reto y logra patentar el vibráfono como marca registrada de su música y lo acompaña de invitados tradicionales –congas, bongós y timbales- pero también de extraños ilustres como el bajo y el piano. Propios y ajenos, se encontraron en la obra cumbre del Sextet.

‘El Pito’, grabado en 1966, es quizás el mayor homenaje de la música latinoamericana a Dizzy Gillespie, la trompeta inspiradora de la revolución que cambió para siempre los ritmos del Caribe. Joe Cuba con la voz de Cheo Feliciano tomaron ‘Manteca’ de Gillespie y se adhirieron a su protesta contra el racismo en Georgia, pero transformándolo en una rumba latina con risas, gritos y gemidos.

 ‘El Pito’ es clímax y desenlace, pues es el último trabajo discográfico en el que aparece la voz de Feliciano, quien decide emprender desde allí una carrera en solitario y se lleva consigo los tonos melancólicos del bolero que tanta popularidad le habían dado al Sextet. La genialidad de Joe consistió en desistir de buscar un remplazo y más bien enfocarse en superarlo. Así nació otra obra maestra.

‘Bang Bang’ inyectó la música latina en las venas de la cultura popular norteamericana. El boogaloo desfondó las puertas de los salones y plantó un ‘aquí estamos’ fundamental para el posterior reconocimiento de la música del Caribe en la industria, la condición que permitió su distribución no solo al norte del continente sino en toda Latinoamérica, donde tuvo un efecto cohesionador que borró las identidades nacionales y les dio una misma música, tan diversa entre sí, que todos –ricos y pobres, costeros o montunos- pudieron reconocerse en ella.

Joe Cuba murió en 2009 en Nueva York a los 78 años y luego de inscribir en su biografía más de 20 álbumes y una cantidad inconmensurable de hazañas y proezas que materializaron su alma en estudios de grabación y tarimas.

Sí, Joe Cuba le dio forma a su alma, pero consciente de que no era suya, sino compartida con esa tierra lejana de donde venían sus padres, la amoldó de manera tal que nadie pudiera capturarla para que libre interrogara a las conciencias de la misma forma que la suya fue interpelada por los timbales de Tito Puente en ese lejano 1954, cuando escuchó su alma y la reclamó como herencia.

Fe y alma son los dos pilares de cualquier creencia. Intangible, la fe intenta materializarse a través de actos concretos o imágenes definidas que adornan templos y santuarios. El alma tiene una labor de verificación un poco más compleja: nadie jamás pudo pintarla o dedicarle monumentos de barro. Los afroamericanos, más sabios, la pudieron ver e inclusive escuchar y aprendieron que podían compartirla. Así nacieron soul, latin soul, blues y boogaloo. Así nació la leyenda de Joe Cuba.

Acerca de juferoes

Licenciado en Ciencias de la Comunicación, editor de un conocidísimo portal online (que seguramente alguna vez has visto), apasionado de tecnología móvil y de música afrocubana. Mi escritor preferido es Andrés Caicedo y la mejor película que he visto en mi vida (creo) es La Hora 25 de Spike Lee.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: